Texto e imagen: Eva Máñez
Para BDS País Valencià (siglas de Boicot, Desinversiones y Sanciones), el movimiento social valenciano de solidaridad con Palestina que recientemente ha organizado junto a Orgull Crític el I Queer Cinema for Palestine de València, los Gay Games deben ser boicoteados porque conjugan numerosas opresiones e injusticias: “En primer lugar, una organización con vínculos sionistas y una financiación por segundo año por parte de la empresa armamentística General Electric, cuyo material militar ha contribuido al genocidio contra el pueblo palestino. En segundo lugar, ligado a lo anterior, unas prácticas de capitalismo rosa, pinkwashing y sportswashing. Por si fuera poco, en el actual contexto de emergencia habitacional y de expulsión de vecinas y vecinos de los barrios valencianos, los Gay Games favorecen la turistificación y la gentrificación”. Para esta organización de solidaridad con Palestina, la presencia de Israel en estos juegos es «una hipocresía más de este gobierno, que ofrece discursos de apoyo a Palestina, pero es cómplice del régimen sionista permitiendo que lave sus crímenes a través del deporte como en los Gay Games”. Y recuerdan que “sigue permitiendo la compraventa de armas y el tránsito de barcos de la muerte como los de MSC y sigue ofreciendo asistencia diplomática y comercial que contribuye a la colonización y ocupación de Palestina, lo que contraviene el dictamen de la Corte Internacional de Justicia de julio de 2024”.