Desde la plataforma para el boicot deportivo a Israel seguimos trabajando para expulsar a Israel de las competiciones deportivas hasta que no rinda cuentas por sus crímenes de lesa humanidad y no acabe con el genocidio, el colonialismo, el apartheid y la ocupación en Palestina tal y como exige el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya y los principales organismos de DDHH.
En octubre comenzamos la campaña para expulsar a Israel de las competiciones de baloncesto. Tanto en Tenerife como en Valencia, Manresa y Badalona hubo protestas pacíficas por la presencia de los equipos israelíes. No conseguimos su expulsión, pero los partidos se tuvieron que jugar a puerta cerrada al ser declarados “de alto riesgo” debido a la presión y movilización popular.
Una vez más, afirmamos que alto riesgo es vivir en Palestina bajo la ocupación ilegal israelí, vivir en Gaza bajo los ataques de Israel que no han cesado a pesar de este frágil alto el fuego, vivir rodeados de colonos que atacan con absoluta impunidad.
También queremos denunciar este falso y deleznable acuerdo de Trump y Netanyahu que desde luego, no es de paz, ya que no hay paz sin justicia.
Tanto las organizaciones solidarias en Barcelona como en Madrid y Valencia — ciudades donde el Maccabi Tel Aviv tiene previsto disputar dos partidos de la EuroLiga de baloncesto los días 6, 8 y 29 de enero de 2026, respectivamente— están organizando nuevas movilizaciones. Los colectivos de estos territorios denuncian la utilización del deporte como herramienta para lavar la imagen de Israel mientras comete un genocidio. En Barcelona ya se ha anunciado una concentración de denuncia frente al Palau Blaugrana el día 6 de enero a las 19 h. Como practicantes, profesionales y seguidores del deporte afirmamos que amamos el deporte y nos horroriza el genocidio, por eso exigimos que se expulse a Israel de nuestras canchas y de nuestras ciudades.